En Marrakech suelen responderle en francés o inglés, pero la lengua de la calle es el darija, el árabe marroquí. Para ser bien recibido, aprenda «salam» (hola), «shukran» (gracias), «afak» (por favor), «la, shukran» (no, gracias, muy útil con los captadores) y «bqaddash?» (¿cuánto?). Las tablas dan cada frase en letras latinas, con pronunciación sencilla y significado. El darija no tiene ortografía fija: verá otras grafías en los carteles, y el sonido importa más que la escritura.
kh y gh son sonidos guturales (como la «j» española y una «r» gutural); 3 marca un sonido de garganta que el español no tiene: dígalo como una vocal breve.
A «Salam alaykum» (la paz sea con usted) se responde «wa alaykum salam». Poner la mano derecha en el corazón tras un apretón de manos es habitual.
Un «La, shukran» con una sonrisa basta ante un guía no solicitado; siga caminando y no dé dinero enseguida.
En el zoco, el primer precio es un punto de partida: pregunte «Bqaddash?», luego «Ghali bzzaf», y proponga un precio solo si quiere comprar.
Números de emergencia
En Marruecos, la policía urbana está en el 19, la gendarmería real en el 177 y la protección civil (ambulancia, bomberos) en el 15 (números habituales, a comprobar en el ministerio de Asuntos Exteriores antes de viajar, octubre de 2026). Nuestra guía de estafas que evitar en Marrakech recoge las situaciones donde estas frases ayudan.